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ALCOHOL


Alcohol.

En química se denomina alcohol a aquellos hidrocarburos saturados, o alcanos que contienen un grupo hidroxilo (-OH) en sustitución de un átomo de hidrógeno enlazado de forma covalente.
A nivel del lenguaje popular se utiliza para indicar comúnmente a una Bebida alcohólica, que presenta etanol.


Definición y fuentes

El alcohol es posiblemente la droga conocida más antigua del mundo. Se obtiene mediante la fermentación de grano, fruta o miel, desde hace ya miles de años. pero solamente el etanol es producido comercialmente de esta manera, principalmente como combustible y como bebida. Otros alcoholes son generalmente producidos como derivados sintéticos del gas natural o del petróleo.


Historia.

La palabra alcohol proviene del arabe «al» (el) y «kohol» que significa «sutil».

No se tienen referencias claras, pero se cree que el descubridor de este compuesto pudo haber sido el alquimista Arnau de Villanova.


Efectos del alcohol 

Dosis bajas:
Produce un efecto relajante, reduce la tensión, disminuye la coordinación y los reflejos, empeora la concentración y el tiempo de reacción.

Dosis medias
:
Entorpece el habla, altera las emociones y provoca somnolencia.

Dosis altas:
Causa vómito, dificultad respiratoria, estados de inconsciencia e incluso de coma.


Propiedades generales.

Los alcoholes primarios y secundarios son líquidos incoloros y de olor agradable, solubles en el agua en cualquier proporción y menos densos que ella. Los terciarios en cambio son todos sólidos.


Usos.

Los alcoholes tienen una gran gama de usos en la industria y en la ciencia como solventes y combustibles. El etanol y el metanol pueden hacerse combustionar de una manera más limpia que la gasolina o el gasoil. Por su baja toxicidad y disponibilidad para disolver sustancias no polares, el etanol es utilizado frecuentemente como solvente en fármacos, perfumes y en esencias vitales como la vainilla. Los alcoholes sirven frecuentemente como versátiles intermediarios en la síntesis orgánica.


Efectos físicos del alcohol en el organismo.

La asimilación del alcohol por el organismo se inicia desde el momento mismo de la ingesta. Un pequeño porcentaje se absorbe a través de la boca y el esófago.
 
En el estómago los ácidos gástricos disuelven los alimentos y bebidas consumidos. Otro pequeño porcentaje de alcohol es absorbido mientras permanece en el estómago (20% a 30% del alcohol bebido se absorbe en las vías digestivas superiores y el estómago). El alcohol erosiona la mucosa estomacal. Al quedar desprotegido el estómago, el jugo gástrico y todo lo ingerido producen la sensación de acidez y dolor. Si el ataque a la mucosa se hace constantemente se puede originar una gastritis.

En el intestino delgado se absorbe entre el 70% a 80% del alcohol consumido. Ingresa al torrente sanguíneo y es llevado al hígado por la vena porta. 
En el hígado las células hepáticas metabolizan el alcohol, transformándolo en sustancia útil para el organismo.  Alcohol   (tóxico)----->acetaldehído----->Acetato   (Rico en calorías usado como fuente de energía).
 
El exceso de alcohol ocasiona el desgaste de las reservas de glucógeno en el hígado y los músculos. La falta de glicógeno disminuye los azúcares en la sangre y provoca una sensación de debilidad y agotamiento físico. 
Al ser insuficiente el trabajo realizado por el hígado el etanol invade el torrente sanguíneo y se esparce por todos los tejidos del cuerpo. Entre 30 y 90 minutos de la ingesta se registra el máximo nivel de alcohol en la sangre.
 
En los riñones el alcohol inhibe la función de la hormona vasopresina, lo que ocasiona que se elimine más agua de la que se ingiere.  El agua que el organismo necesita es obtenida de órganos como el cerebro.


El sistema nervioso
 

El alcohol actúa como depresor del sistema nervioso central. Por sus características, esta droga pasa con gran rapidez a la sangre y actúa a nivel de la formación reticular, sobre la médula espinal, la corteza cerebral y el cerebelo, así como sobre infinidad de sistemas de neurotransmisión.

El consumo de alcohol puede conducir a la dependencia. En este caso la situación se agrava, con síntomas habituales de náuseas, temblores, alteraciones del sueño y hasta alucinaciones y convulsiones. 

Los daños que pueden producirse sobre el sistema nervioso son:
Lesión de los lóbulos frontales del cerebro. 
Disminución general del tamaño del cerebro. 
Deficiencia vitamínica derivada de la incapacidad de absorción de la vitamina B-1. Esto puede provocar el síndrome conocido como ‘Encefalopatía de Wernicke’, caracterizado por pérdida de la memoria y falta de coordinación, y en última instancia el ‘Síndrome de Korsakoff’, descrito en términos de apatía, desorientación y amnesia. 

La sociedad alcohol-conducción ha devenido en un factor determinante de la siniestralidad en las carreteras (presente en uno de cada cuatro siniestros), y en preocupación primera de las tareas de concienciación social y prevención en las sociedades contemporáneas. 

Así que ya sabes: “Si bebes, no conduzcas”.


 
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