Discurso maestro 42
| LA ESPIRITUALIDAD DE LA LEY |
| Este texto esta basado en, S. Mateo 5: 38, 43 |
| EL AMOR HACIA EL PRÓJIMO 1 |
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No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha,
vuélvele también la otra
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Constantemente surgían ocasiones de provocación para los judíos en su trato con la soldadesca romana. Había tropas acantonadas en diferentes sitios de Judea y Galilea, y su presencia recordaba al pueblo su propia decadencia nacional. Con amargura íntima oían el toque del clarín y veían cómo las tropas se alineaban alrededor del estandarte de Roma para rendir homenaje a este símbolo de su poder. Las fricciones entre el pueblo y los soldados eran frecuentes, lo que acrecentaba el odio popular. A menudo, cuando algún jefe romano con su escolta de soldados iba de un lugar a otro, se apoderaba de los labriegos judíos que trabajaban en el campo y los obligaba a transportar su carga trepando la ladera de la montaña o a prestar cualquier otro servicio que pudiera necesitar. Por ser Capernaum una ciudad fronteriza, era la base de una guarnición romana, y aun mientras Jesús enseñaba, una compañía de soldados romanos que se hallaba a la vista recordó a sus oyentes cuán amarga era la humillación de Israel. Tristemente, les aconsejó: " No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en tu mejilla derecha, vuélvele también la
otra " S.
Mateo 5. 39.
Toda la vida terrenal de Jesús fue una manifestación de este principio. Para traer el pan de vida a sus enemigas nuestro Salvador dejó su hogar en los cielos. Aunque desde la cuna hasta el sepulcro lo abrumaron las calumnias y la persecución, Jesús no les hizo frente sino expresando su amor perdonador. Desde la cruz del Calvario, resuenan a través de los siglos su oración en favor de sus asesinos y el mensaje de esperanza al ladrón moribundo.
Cristo vivía rodeado de la presencia del Padre, y nada le aconteció que no fuese permitido por el Amor infinito para bien del mundo. Todo cuanto le suceda viene de Cristo. No tiene que resistir el mal, porque Cristo es su defensor. Nada puede tocarlo sin el permiso de nuestro Señor; y
" todas las cosas " cuya ocurrencia es permitida
" a los que aman a Dios. les ayudan a bien "
Romanos 8: 28.
Mandó Jesús a sus discípulos que, en vez de oponerse a las órdenes de las autoridades, hicieran aún más de lo que se requería de ellos. En lo posible, debían cumplir toda obligación, aun más allá de lo que exigía la ley del país. En los días de Cristo se daba poca importancia a estas reglas misericordiosas, pero Jesús enseñó a sus discípulos que se sometieran a la decisión del tribunal, aunque éste exigiese más de lo autorizado por la ley de Moisés. Aunque demandase una prenda de ropa, debían entregarla. La misma lección se había enseñado mediante Moisés:
" No endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano contra tu hermano pobre, sino abrirás a él tu mano liberalmente, y en efecto prestarás lo que
necesite " Deuteronomio 15: 7, 8.
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